El aceite de oliva
El 21 y el 22 de marzo tuvo lugar la Feria World Olive Oil en el IFEMA de Madrid. Esta exhibición es un encuentro orientado a conectar productores y empresarios del sector del aceite de oliva con el objetivo hacer negocio. Para ello, se realizaron diferentes actividades como conferencias, catas, áreas Gourmet o degustaciones de delicatessen y aceites. Alrededor de 80 empresas ocupaban su stand con el fin de deleitar al público con su exposición y su representación en el mundo del aceite de oliva. La gran mayoría procedían de poblaciones españolas, pero también Túnez, Sudáfrica y Turquía formaron parte de este encuentro.
Más de 3 millones de toneladas de aceite de oliva al año son consumidas en todo el mundo, la mitad de ellas producidas en España, situando a nuestro país en la primera potencia mundial del aceite de oliva.
China, Estados Unidos o Australia, han empezado a incrementar el consumo del aceite de oliva y también su producción, con sistemas de cultivo que podrían llegar a amenazar a los productores tradicionales como España, Italia o Grecia.
Dentro de nuestras fronteras, Jaén es la provincia que representa casi la mitad de la producción de España y un 20% de la producción mundial. Sin embargo, menos del 2% de las ventas de aceite de oliva envasado en España, lo efectúan las cooperativas directamente. En cuanto a los supermercados, Mercadona es la empresa que vende la mitad del aceite de oliva que se consume en España. Más del 70% del aceite de oliva que se vende en este tipo de establecimientos son de marca blanca. En nuestro país, los consumidores nos gastamos únicamente 25€ al año por persona. Esto se debe a que más de la mitad del aceite de oliva que consumimos es refinado.
A nivel de comercio, España es uno de los dos principales exportadores que operan en el mundo. Hasta hace relativamente poco el primer puesto lo ocupaba Italia, sin embargo, ahora el aceite español supera al italiano en los principales mercados, USA y Japón. Cuenta con más de 300 millones de olivos, que ocupan una superficie superior a los 2,5 millones de hectáreas, que se extienden por 34 provincias de la geografía nacional.
Andalucía es el principal productor de Aceite de Oliva Español, siendo una de sus señas de identidad. Produce el 83% del aceite español y el 32% del aceite mundial, y sus olivares ocupan el 9% de la superficie agraria en España y el 40% de Andalucía.
El Aceite de Oliva Español es de gran calidad, por eso actualmente existen 26 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de aceite de oliva virgen y virgen extra. 700.000 hectáreas de los 2,5 millones están inscritas y amparadas por alguna de estas Denominaciones.
El aceite de oliva confiere un enorme patrimonio económico y un gran valor social,
medioambiental, cultural y de salud pública.
Las empresas dedicadas al mundo del aceite de oliva más destacadas podrían ser, Casas de Hualdo, con una imagen de tener uno de los aceites de oliva virgen extra mejores del mundo y con premios internacionales en el sector como los Premios Extrascape, el New York Olive Oil Competition o también Los Ángeles Extra Virgin Olive Oil Competition. Uno de sus puntos clave para ser una prestigiosa marca es, como ellos mismos dicen es el embotellamiento y el cuidado de la oliva, “La excelencia, nuestra razón de ser. La dedicación con la que cuidamos nuestros 300.000 olivos nos garantiza aceites irrepetibles”.
Otra empresa destacada es Molinos de Aceite de Toledo, especialistas en aceite de oliva virgen extra, con una imagen más sencilla y humilde, siendo agricultores de Castilla La Mancha con una filosofía muy fácil, trabajar la tierra con cariño y respeto para elaborar excelentes aceites con personalidad. Marcas como Cardenal Tavera o La Almazara de Domenikos utilizan esta empresa. “Para todos los paladares y ocasiones, tenemos el aceite perfecto”.
Por último, hay que destacar una empresa internacional sudafricana como Symphony Of Evoo. Con sede en Western Cape, ha sido galardonada mejor empresa en aceite en su país por octavo año consecutivo. No es solo una empresa dedicada a las olivas, sino que también tiene un fin social como es el de salvar a los rinocerontes en peligros de extinción, dando una imagen de marca fiable y concienciada con la naturaleza. Otros productos que se suministran son cremas para la piel o jabones con su propio aceite.
Aunque a simpe vista el negocio del aceite nos pueda parecer uno de los más ecológicos, artesanales y de antigua metodología, tras un análisis superficial descubrimos que esto es algo alejado de la realidad. Aunque desde luego no es uno de los más dañinos para el medioambiente, dista mucho de ser uno de los más sanos, ecológicamente hablando.
A pesar de que muchas empresas del sector siguen prefiriendo el método de recogida y cuidado tradicional, especialmente las que son más cuidadosas con el producto y la materia prima utilizada, como Melgarejo; la mayoría de los gigantes del sector, claro ejemplo puede ser Carbonell, optan por una política de automatización de sus sistemas productivos que, indudablemente y en comparación con otras empresas aceiteras, va en detrimento de la calidad del producto y, especialmente, del medioambiente.
Según los datos, dentro de la línea base de posibles impactos ambientales producidos por el trabajo diario de las empresas aceiteras, encontramos que las tres primeras causas dañinas para el medioambiente son las siguientes: el impacto ambiental más fuerte se debe a un uso indebido del proceso de riego (25% de los casos), seguido del uso de materiales ineficientes en el proceso de envasado (24%) y de la utilización desmedida de productos agroquímicos en el proceso de crecimiento del olivo (18%). Finalmente, y en último lugar tras otras causas, se encuentran los residuos generados por la extracción de aceite; de lo que se deduce que el problema medioambiental de las empresas aceiteras no reside en el producto, sino en el productor y su forma de producir.
A través de medidas, la mayoría de fácil implementación, como el uso de botellas de PET (que reduciría el impacto ambiental en un 24%) o la reutilización de los carozos, nombre técnico del “tito” de la aceituna, como biomasa combustible (reducción en un 4%), conseguiríamos que la industria aceitera sea una de las más ecológicas y respetuosas con el entorno natural, algo totalmente necesario si queremos seguir disfrutando el oro líquido, del aceite de oliva.
Más de 3 millones de toneladas de aceite de oliva al año son consumidas en todo el mundo, la mitad de ellas producidas en España, situando a nuestro país en la primera potencia mundial del aceite de oliva.
China, Estados Unidos o Australia, han empezado a incrementar el consumo del aceite de oliva y también su producción, con sistemas de cultivo que podrían llegar a amenazar a los productores tradicionales como España, Italia o Grecia.
Dentro de nuestras fronteras, Jaén es la provincia que representa casi la mitad de la producción de España y un 20% de la producción mundial. Sin embargo, menos del 2% de las ventas de aceite de oliva envasado en España, lo efectúan las cooperativas directamente. En cuanto a los supermercados, Mercadona es la empresa que vende la mitad del aceite de oliva que se consume en España. Más del 70% del aceite de oliva que se vende en este tipo de establecimientos son de marca blanca. En nuestro país, los consumidores nos gastamos únicamente 25€ al año por persona. Esto se debe a que más de la mitad del aceite de oliva que consumimos es refinado.
A nivel de comercio, España es uno de los dos principales exportadores que operan en el mundo. Hasta hace relativamente poco el primer puesto lo ocupaba Italia, sin embargo, ahora el aceite español supera al italiano en los principales mercados, USA y Japón. Cuenta con más de 300 millones de olivos, que ocupan una superficie superior a los 2,5 millones de hectáreas, que se extienden por 34 provincias de la geografía nacional.
Andalucía es el principal productor de Aceite de Oliva Español, siendo una de sus señas de identidad. Produce el 83% del aceite español y el 32% del aceite mundial, y sus olivares ocupan el 9% de la superficie agraria en España y el 40% de Andalucía.
El Aceite de Oliva Español es de gran calidad, por eso actualmente existen 26 Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de aceite de oliva virgen y virgen extra. 700.000 hectáreas de los 2,5 millones están inscritas y amparadas por alguna de estas Denominaciones.
El aceite de oliva confiere un enorme patrimonio económico y un gran valor social,
medioambiental, cultural y de salud pública.
Las empresas dedicadas al mundo del aceite de oliva más destacadas podrían ser, Casas de Hualdo, con una imagen de tener uno de los aceites de oliva virgen extra mejores del mundo y con premios internacionales en el sector como los Premios Extrascape, el New York Olive Oil Competition o también Los Ángeles Extra Virgin Olive Oil Competition. Uno de sus puntos clave para ser una prestigiosa marca es, como ellos mismos dicen es el embotellamiento y el cuidado de la oliva, “La excelencia, nuestra razón de ser. La dedicación con la que cuidamos nuestros 300.000 olivos nos garantiza aceites irrepetibles”.
Otra empresa destacada es Molinos de Aceite de Toledo, especialistas en aceite de oliva virgen extra, con una imagen más sencilla y humilde, siendo agricultores de Castilla La Mancha con una filosofía muy fácil, trabajar la tierra con cariño y respeto para elaborar excelentes aceites con personalidad. Marcas como Cardenal Tavera o La Almazara de Domenikos utilizan esta empresa. “Para todos los paladares y ocasiones, tenemos el aceite perfecto”.
Por último, hay que destacar una empresa internacional sudafricana como Symphony Of Evoo. Con sede en Western Cape, ha sido galardonada mejor empresa en aceite en su país por octavo año consecutivo. No es solo una empresa dedicada a las olivas, sino que también tiene un fin social como es el de salvar a los rinocerontes en peligros de extinción, dando una imagen de marca fiable y concienciada con la naturaleza. Otros productos que se suministran son cremas para la piel o jabones con su propio aceite.
Aunque a simpe vista el negocio del aceite nos pueda parecer uno de los más ecológicos, artesanales y de antigua metodología, tras un análisis superficial descubrimos que esto es algo alejado de la realidad. Aunque desde luego no es uno de los más dañinos para el medioambiente, dista mucho de ser uno de los más sanos, ecológicamente hablando.
A pesar de que muchas empresas del sector siguen prefiriendo el método de recogida y cuidado tradicional, especialmente las que son más cuidadosas con el producto y la materia prima utilizada, como Melgarejo; la mayoría de los gigantes del sector, claro ejemplo puede ser Carbonell, optan por una política de automatización de sus sistemas productivos que, indudablemente y en comparación con otras empresas aceiteras, va en detrimento de la calidad del producto y, especialmente, del medioambiente.
Según los datos, dentro de la línea base de posibles impactos ambientales producidos por el trabajo diario de las empresas aceiteras, encontramos que las tres primeras causas dañinas para el medioambiente son las siguientes: el impacto ambiental más fuerte se debe a un uso indebido del proceso de riego (25% de los casos), seguido del uso de materiales ineficientes en el proceso de envasado (24%) y de la utilización desmedida de productos agroquímicos en el proceso de crecimiento del olivo (18%). Finalmente, y en último lugar tras otras causas, se encuentran los residuos generados por la extracción de aceite; de lo que se deduce que el problema medioambiental de las empresas aceiteras no reside en el producto, sino en el productor y su forma de producir.
A través de medidas, la mayoría de fácil implementación, como el uso de botellas de PET (que reduciría el impacto ambiental en un 24%) o la reutilización de los carozos, nombre técnico del “tito” de la aceituna, como biomasa combustible (reducción en un 4%), conseguiríamos que la industria aceitera sea una de las más ecológicas y respetuosas con el entorno natural, algo totalmente necesario si queremos seguir disfrutando el oro líquido, del aceite de oliva.

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