IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN DE MERCANCÍAS SEGÚN CONTINENTES
Los indicadores de comercio exterior sirven como indicador económico, permite la medición y aclaraciones sobre el desarrollo coyuntural o la situación de economías nacionales en general. Hay una gran diversidad de indicadores analíticos que descifran la posición comercial tanto de una economía como de un conjunto coyuntural.
En este caso vamos a centrarnos en el indicador que analiza las exportaciones y las importaciones pero no de un país, sino de los continentes. Este indicador lo que hace es la diferencia entre las exportaciones y las importaciones declaradas de mercancías de un continente en un periodo de tiempo determinado.
Para saber si este indicador es favorable o desfavorable hay que hallar el “saldo comercial” del continente: valor de las exportaciones – valor de las importaciones = saldo
Se considera que este indicador es favorable cuando las exportaciones superan a las importaciones, ya que en este caso se obtiene un superávit o excedente comercial, saldo activo, positivo o acreedor. Cuando ocurre lo contrario, es decir, al ser mayor las importaciones que las exportaciones, habrá un déficit comercial, saldo pasivo, negativo o deudor. En resumen, el saldo tiene que ser positivo para que el indicador sea favorable.
Si analizamos las importaciones y las importaciones según los continentes desde el año 2012 hasta el 2015 podemos ver que Europa todos los años ha exportado más de lo que ha importado (exportaciones > importaciones) por lo que el indicador es favorable ya que se producirá un excedente comercial y el saldo será activo, positivo. Lo mismo sucede en Oceanía.
Sin embargo, vemos como en el resto de continentes, América, Asia y África, sucede justo lo contrario. Importan más mercancía de la que exportan (importaciones > exportaciones) por lo que es negativo, habrá un déficit comercial.
En este caso vamos a centrarnos en el indicador que analiza las exportaciones y las importaciones pero no de un país, sino de los continentes. Este indicador lo que hace es la diferencia entre las exportaciones y las importaciones declaradas de mercancías de un continente en un periodo de tiempo determinado.
Para saber si este indicador es favorable o desfavorable hay que hallar el “saldo comercial” del continente: valor de las exportaciones – valor de las importaciones = saldo
Se considera que este indicador es favorable cuando las exportaciones superan a las importaciones, ya que en este caso se obtiene un superávit o excedente comercial, saldo activo, positivo o acreedor. Cuando ocurre lo contrario, es decir, al ser mayor las importaciones que las exportaciones, habrá un déficit comercial, saldo pasivo, negativo o deudor. En resumen, el saldo tiene que ser positivo para que el indicador sea favorable.
Si analizamos las importaciones y las importaciones según los continentes desde el año 2012 hasta el 2015 podemos ver que Europa todos los años ha exportado más de lo que ha importado (exportaciones > importaciones) por lo que el indicador es favorable ya que se producirá un excedente comercial y el saldo será activo, positivo. Lo mismo sucede en Oceanía.
Sin embargo, vemos como en el resto de continentes, América, Asia y África, sucede justo lo contrario. Importan más mercancía de la que exportan (importaciones > exportaciones) por lo que es negativo, habrá un déficit comercial.


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